Cuando esperas un bebé, empiezas a escuchar y a leer una serie de “verdades absolutas” sobre la crianza que en ocasiones ni siquiera te cuestionas. Folletos informativos, ciertas clases de preparación para el parto, comentarios de amigos y familiares, van dándonos una idea de lo que hay que hacer para que todo vaya como la seda y tu bebé no te pida que le cojas en brazos constantemente, duerma bien, coma bien, etc. Sin embargo, una vez nace, descubres que en realidad, muchas de esas recetas solo atienden a las necesidades de los progenitores y no tanto de los niños y las niñas.

Y aquí empieza el debate. “Los hijos y las hijas son lo primero”, dicen unos. “No, lo primero somos las madres y los padres, porque si no estamos bien ellos y ellas tampoco podrán estarlo”, etc. Sin ánimo de que este post entre de lleno en el debate y, sobre todo, respetando y entendiendo la opción de cada uno, sí parece claro que la sociedad actual no es un escenario adecuado para atender a las necesidades de todos.

El trabajo y el ritmo de vida (especialmente el urbano), no favorecen en absoluto la resolución de este conflicto que, en ocasiones, genera mucho malestar en las familias.

KIKIRIKÍ nace con la ambición de convertirse en un espacio donde los niños y las niñas sean lo primero y todo gire en torno a sus necesidades. España está a la cola (puesto octavo) de los países europeos en duración de bajas por maternidad y paternidad. Países como Suecia y Noruega (los primeros de la lista), donde las bajas superan el año (y el padre debe cogerse mínimo 2 meses) ya han comprendido que aumentar dichas bajas no es un gasto, sino una inversión. Quizás algún día lo entendamos todos.

Mientras tanto, KIKIRIKÍ espera poner su pequeño granito de arena en la conciliación de las necesidades de toda la familia.

Porque KIKIRIKÍ es un espacio pensado para que los niños y las niñas puedan serlo.